"Z365" o "Festival todo el año" es la nueva apuesta estratégica del Festival en la que confluyen la búsqueda, el acompañamiento y el desarrollo de nuevos talentos (Ikusmira Berriak, Nest); la formación y la transmisión de conocimientos de cine (Elías Querejeta Zine Eskola, Zinemaldia + Plus, Diálogos de cineastas); y la investigación, la divulgación y el pensamiento cinematográfico (el proyecto Z70, Pensamiento y debate, Investigación y publicaciones).
La consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, participó ayer en el Aquarium de Donostia en la entrega de premios de la cuarta edición del concurso de cortometrajes Eusko Label, que volvió a poner el foco en las historias, los productos y las personas vinculadas al sector primario vasco. El primer premio fue para Esperantza, de Josu Ozaita, dotado con 6.000 euros y una cesta de productos, mientras que Eskuak, de Mikel Urretabizkaia, recibió el segundo, de 4.000 euros y otra cesta. Organizado por el Festival y HAZI, el concurso propone contar en un máximo de tres minutos, y con un teléfono móvil, historias vinculadas al producto local y a la sostenibilidad en los ámbitos agrícola, ganadero y pesquero. Barredo destacó que la presencia de Eusko Label en el Zinemaldia supone “una gran oportunidad” para mostrar “las miradas y las historias” de Euskadi y poner en valor el trabajo que hay detrás de cada producto. Cuando hablamos de productos de agricultura, ganadería y pesca, hablamos de personas que trabajan cada día para conseguir productos de calidad y cuidar nuestro territorio”, señaló.
La consejera subrayó además el vínculo entre cine y memoria: “El cine tiene algo especial: mirar otras realidades y ampliarlas, porque las inmortaliza”. Después de una década de colaboración, aseguró que seguirán trabajando para que el producto vasco tenga “presencia, reconocimiento y visibilidad”. En esta cuarta edición, añadió, “no hacen falta grandes medios para contar grandes historias”. Los 21 trabajos presentados, dijo, han demostrado “mucho talento, mucha sensibilidad y muchas historias que merecen ser contadas”, con “tierra, mar y personas” como protagonistas.
El segundo premio fue para Eskuak, un cortometraje que pone el foco en las manos que hacen posible un producto como el queso de Idiazabal y en la transmisión de ese saber entre generaciones. Urretabizkaia explicó que decidió rodarlo en blanco y negro, aunque es “algo lleno de color”, y agradeció especialmente a Félix Goinuru, de Segura, pastor cuyas manos protagonizan la película.
El primer premio fue para Esperantza, una aproximación a la pesca de bajura en Getaria. Ozaita agradeció a los pescadores haberles abierto las puertas de sus fondaderos y explicó que el proyecto le permitió acercarse a un mundo que inicialmente desconocía. “La barbaina aquí sabe mucho mejor, el mar es diferente, el pez come en las rocas”, afirmó. Pero la película habla también de vínculos y emociones: “Al hablar de pesca hay que hablar de emociones, de relaciones, de personas, del mar”. Una defensa de la pesca de bajura y de una forma de vida que el cortometraje resume en tres minutos y que ayer terminó convertida en grito de celebración de sus protagonistas: “¡Aupa Esperantza!”.
SERGIO BASURKO, IRATXE MARTÍNEZ



